Me acabo de despertar y tuve el sueño más bonito de mi vida.
Soñé que de forma fortuita pasé de estar con compañeros del FB en una noche de copas (aunque yo no quería beber) a conocer a dos personas: uno, hombre negro alto y fuerte, idéntico a Omar Epps (Dr. Foreman en la serie House) con el que, de una manera u otra, acabé en su casa con dos chicas, una de ellas llamada Sonia, con la que charlé horas y acabamos "durmiendo juntos".
De repente, un estruendo nos despierta, seguido de gritos de gente. Al asomarme al balcón, observo que toda la costa de Tabaiba estaba llena de gente que había salido a sus balcones y a la calle a ver de dónde provenía ese ruido tan violento, y conseguí verlo: se podía observar la forma de una explosión a lo lejos, con una inmensa columna de humo y una especie de naves o "platillos volantes" bajando lentamente del cielo en vertical.
Al ver esto nos entró miedo, pero no pánico y decidimos esperar a ver que sucedía. Pasaban unos meses como si de días se tratara y Sonia y yo cada vez estábamos más unidos, tanto es así que llegue a olvidar su nombre de pila y ella el mío, sustituyéndolo por apelativos cariñosos de pareja. Pelo castaño claro, alrededor de 1.70 de altura, ni excesivamente guapa ni exuberante, pero tenía algo que me volvía loco: irradiaba una cantidad de bondad,sinceridad y dulzura que era imposible estar cerca de ella y no abrazarla, besarla, acariciarla, transmitirle algo que lo tenia latente en el pecho y parecía a punto de explotar.
Supuestamente sólo estábamos liados, o ese era el plan, hasta que un día, cuando por fin nos evacuaron del edificio, al darle la mano, parecía que nos habían soldado para siempre, completamente inseparables, completamente compenetrados. Tanto fue así que al instalarnos en otra casa vacía, lo inevitable llegó y tuvimos una niña preciosa, una princesita de la que no podía estar más orgulloso.
Antes de despertarme casi,me dirigí hacia mi pareja, la abracé, le miré a los ojos y le dije cuánto la quería. Ella, producto de mi imaginación , alguien que no había visto en mi vida y que probablemente ni exista, ni parecida siquiera, me contestó con un regalo inigualable: la más bonita de las sonrisas. Esa sonrisa que decía "mira lo feliz que me haces"...
Se preguntarán: "y eso es un sueño bonito, soñar que salistes de fiesta, conoces a unos desconocidos, echarte una novia y todo con el telón de fondo de una invasión extraterrestre??" Pues quizás algunos sólo verán eso, pero puedo decir que por primera vez en bastantes años, aunque fuera en un sueño loco, fuí completamente feliz. Encontrar a esa persona que te sonríe de esa manera, a la que haces tan feliz haciendo lo que siempre has hecho que es cuidar a quien quieres y, coger a ese bebé en brazos llorando y ver como se tranquiliza y se duerme apoyado en tu pecho, sintiendo el orgullo y la alegría más grande que he sentido en toda mi vida, son sensaciones que nunca había vivido, muy muy intensas...
Un sueño raro, una ñoñada incluso para muchos, pero al menos era completamente feliz. Esa criatura tan linda, esa persona y su sonrisa, los tres abrazados, ignorando por completo el desastre que ocurría fuera del que todos huían despavoridos, preocupados únicamente de vivir ese momento...no tiene precio. Era completamente feliz, otra cosa ya es despertarte, hacer esfuerzos por intentar volver a dormirte, un ultimo beso, una despedida al menos pero ya no puedes dormirte...que gran decepción, toda esa felicidad, ahora no sé que coño es...ojalá pudiera controlar mis sueños, me iría mucho mejor.
martes, 5 de julio de 2011
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